jueves, 4 de diciembre de 2014

Gelatina de Navidad

Hoy os traemos un postre navideño muy facilito, ligero (aunque pueda parecer lo contrario) y, sobre todo, muy original. Si hay niños en casa, seguro que les encanta :). Con las cantidades que os damos, os saldrá una gelatina bastante grande; si queréis una más pequeña, sólo tenéis que reducir los ingredientes a la mitad.
 
Ingredientes:
 
- 2 sobres de gelatina de fresa o frambuesa
- 2 sobres de gelatina de limón o kiwi
- 12 hojas de gelatina neutra
- 1 lata grande de leche condensada (740 g.)
- agua
 
¿Cómo lo hacemos?:
 
Ponemos en un cazo al fuego 1/2 litro de agua. Cuando rompa a hervir añadimos poco a poco, y sin dejar de remover con unas varillas, los dos sobres de gelatina de fresa o frambuesa. Cuando esté disuelto, apartamos del fuego y añadimos otro 1/2 litro de agua fría. Removemos bien, vertemos en una bandeja o tupper y reservamos en la nevera hasta el día siguiente.
 
Repetimos el proceso con la gelatina de limón, kiwi o piña. Si fuera de limón (como la nuestra) le podemos añadir unas gotitas de colorante azul para que se ponga verde. Aunque, en realidad, podéis hacerla con vuestros colores y/o sabores favoritos. Nosotras, con la de limón, teñimos un poco de verde y el resto los dejamos como estaba.
 
 
Al día siguiente, ponemos en un bol con agua fría las 12 hojas de gelatina neutra y dejamos que se hidraten bien durante unos 5 minutos. En un cazo al fuego, ponemos un vaso de agua y cuando rompa a hervir, añadimos las hojas de gelatina ya hidratadas y escurrida. Disolvemos bien y vertemos en un cuenco amplio. Sin para de remover, vamos añadiendo a la mezcla anterior la leche condensada. Removemos bien y dejamos que se temple durante unos 10 minutos (aunque, puede que tarde menos).
 
 
Desmoldamos las gelatinas de colores y las cortamos en cubos. Ponemos los cubitos de colores mezclados en el molde que vayamos a utilizar; en nuestro caso, una ensaladera de cristal (aunque es preferible un molde de silicona).
 
 
Vertemos encima la mezcla de leche condensada (que ya estará fría) y dejamos en la nevera hasta el día siguiente.
 
 
Al día siguiente, desmoldamos con cuidado ¡y listo!