Hoy os traemos un postre navideño muy facilito, ligero (aunque pueda parecer lo contrario) y, sobre todo, muy original. Si hay niños en casa, seguro que les encanta :). Con las cantidades que os damos, os saldrá una gelatina bastante grande; si queréis una más pequeña, sólo tenéis que reducir los ingredientes a la mitad.
Ingredientes:
- 2 sobres de gelatina de fresa o frambuesa
- 2 sobres de gelatina de limón o kiwi
- 12 hojas de gelatina neutra
- 1 lata grande de leche condensada (740 g.)
- agua
¿Cómo lo hacemos?:
Ponemos en un cazo al fuego 1/2 litro de agua. Cuando rompa a hervir añadimos poco a poco, y sin dejar de remover con unas varillas, los dos sobres de gelatina de fresa o frambuesa. Cuando esté disuelto, apartamos del fuego y añadimos otro 1/2 litro de agua fría. Removemos bien, vertemos en una bandeja o tupper y reservamos en la nevera hasta el día siguiente.
Repetimos el proceso con la gelatina de limón, kiwi o piña. Si fuera de limón (como la nuestra) le podemos añadir unas gotitas de colorante azul para que se ponga verde. Aunque, en realidad, podéis hacerla con vuestros colores y/o sabores favoritos. Nosotras, con la de limón, teñimos un poco de verde y el resto los dejamos como estaba.
Al día siguiente, ponemos en un bol con agua fría las 12 hojas de gelatina neutra y dejamos que se hidraten bien durante unos 5 minutos. En un cazo al fuego, ponemos un vaso de agua y cuando rompa a hervir, añadimos las hojas de gelatina ya hidratadas y escurrida. Disolvemos bien y vertemos en un cuenco amplio. Sin para de remover, vamos añadiendo a la mezcla anterior la leche condensada. Removemos bien y dejamos que se temple durante unos 10 minutos (aunque, puede que tarde menos).
Desmoldamos las gelatinas de colores y las cortamos en cubos. Ponemos los cubitos de colores mezclados en el molde que vayamos a utilizar; en nuestro caso, una ensaladera de cristal (aunque es preferible un molde de silicona).
Vertemos encima la mezcla de leche condensada (que ya estará fría) y dejamos en la nevera hasta el día siguiente.
Al día siguiente, desmoldamos con cuidado ¡y listo!