¿Conocéis todos los beneficios de la avena? Entre otras cosas, se dice que: ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre, mejora la digestión, contiene proteínas muy valiosas, es buena para el corazón, ayuda al sistema nervioso central, previene los problemas de tiroides, previene la osteoporosis, etc. etc. etc.
Nosotras la utilizamos mucho, tanto la que ya viene tostada y mezclada con frutas deshidratas (que tomamos con leche o yogurt) como la avena "cruda" o sin tostar, que es la que utilizamos para hacer galletas, bizcochos o, como en este caso, tortitas de avena. Son muy fáciles de preparar aunque, necesitamos un poco de tiempo para hacerlas, por eso son ideales para un desayuno de domingo, cuando no hay prisas por llegar al trabajo. Son muy sanas y muy ricas y, acompañadas con un poco de fruta, el desayuno perfecto.
- 250 g. de harina
- 180 g. de copos de avena "cruda" (sin tostar)
- 50 g. de azúcar (moreno, preferiblemente)
- 1 cucharada de levadura Royal
- 1 cucharadita de canela
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 litro de leche
- 2 huevos
- 60 ml. de aceite de girasol (o mantequilla derretida)
- Miel y fruta para acompañar (opcional)
¿Cómo lo hacemos?
Ponemos en un cuenco la leche, los huevos y el aceite y mezclamos muy bien. Reservamos.
Ponemos en un procesador de alimentos o en la picadora de la batidora: la harina, la mitad de la avena, el azúcar, la levadura, la canela y la sal. Trituramos durante unos 30 segundos (hasta que todo esté bien mezclado y triturado pero, siga habiendo trocitos de avena). Pasamos la mezcla a un bol amplio y añadimos nuestros ingredientes húmedos. Mezclamos muy bien con unas varillas, añadimos el resto de la avena e incorporamos bien con ayuda de una cuchara.
Ponemos la sartén (o plancha, si tenemos), a fuego medio-alto y untamos el fondo con un poco de mantequilla. Ponemos 2 ó 3 de cucharadas de nuestra masa en la sartén y esperamos hasta que empiecen a salir burbujitas en la superficie, momento exacto para darle la vuelta a la tortita. Esperamos unos 10 segundos hasta que se cocine por el otro lado y retiramos a un plato. Repetimos el proceso hasta acabar con la masa, haciendo al mismo tiempo tantas tortitas como nos entren en la sartén o en la plancha.
Para acompañar, un chorrito de miel, un poco de fruta, un buen zumo de naranja o un cafecito, ¡y listo!
NOTA: para echar la mezcla en la sartén hemos utilizado un sacabolas de helado, mucho más práctico y limpio.